Mi experiencia en un curso Erasmus en Lisboa
Entre los días 4 y 9 de noviembre, tuve la oportunidad de participar en un curso de formación en Lisboa dentro del marco del proyecto Erasmus de mi centro educativo. El curso, titulado Project Based Learning in Museums and Cultural Heritage Sites, nos permitió explorar las formas en que el patrimonio cultural y los museos pueden inspirar proyectos educativos interesantes, motivadores y enriquecedores para nuestro alumnado.
Durante esa semana, abordamos temas como las similitudes y diferencias entre Project-Based Learning(PBL), Task-Based Learning (TBL) y Enquiry-Based Learning. Este análisis nos ayudó a comprender cómo adaptar estas metodologías a distintos contextos educativos. Tuvimos la oportunidad de convertirnos en artistas por unas horas, creando esculturas con material escolar y escribiendo una canción colaborativa, y también dimos nuestros primeros pasos hacia la creación de un proyecto educativo basado en el Banksy Museum de Lisboa, museo que tuvimos el placer de visitar. Una actividad especialmente destacable fue la que realizamos al aire libre con la aplicación Goosechase. Este recurso combinó aprendizaje, tecnología y exploración cultural en una actividad competitiva que nos llevó a descubrir uno de los parques más grandes e impresionantes de Lisboa.
Conexiones interculturales
El grupo de participantes estaba compuesto por 17 personas de distintas nacionalidades (española, croata, húngara e italiana). Nuestra profesora era alemana, y el curso, como ya he comentado, se realizó en Portugal. Resultó especialmente interesante descubrir que, pese a las diferencias entre sistemas educativos, muchos de nuestros retos y temores como educadores son similares. Sin embargo, me llamó especialmente la atención el hecho de que no todos fuéramos docentes, como suele ser común, sino que habíamos participantes de perfiles muy diferentes, entre los que se encontraban artistas y trabajadores de museos, una psicóloga, y dos policías. Este mosaico de experiencias contribuyó a que los debates y actividades fueran más profundos, interesantes y amenos.
Reflexiones sobre la sostenibilidad y el viaje
Decidí viajar en tren desde Elche hasta Lisboa para contribuir a la sostenibilidad, pese a que esta opción resultó mucho más complicada que tomar un avión. Lo que podría haber sido un vuelo de hora y media se convirtió en un trayecto de doce horas de tren, sin contar los tiempos de espera y la noche que tuve que pasar en Mérida para cuadrar los horarios, tanto a la ida como a la vuelta.
Aunque la experiencia fue cansada, para mí viajar en tren es siempre agradable, y ayuda saber que estaba reduciendo mi huella ambiental. Sin embargo, esta odisea también me llevó a reflexionar sobre la necesidad de mejorar las conexiones ferroviarias con Europa. Es una lástima que cubrir los 700 km que separan Elche de Lisboa no sea más fácil y eficiente.
Descubriendo Lisboa
Por supuesto, también pude disfrutar de lo bonita que es la ciudad de Lisboa, con sus maravillosas vistas, su historia, y ese aire decadente a la vez que romántico. Además, tuve el privilegio de visitar la librería más antigua del mundo (ahí es nada) y, cómo no, adquirir un libro con su sello. ¿Qué más puede pedir una profesora de idiomas?
Conclusión
Participar en este curso Erasmus fue una experiencia inolvidable que no solo amplió mis conocimientos sobre metodologías educativas, sino que también me inspiró para llevar nuevas ideas a mis clases. Además, viajar de manera sostenible y conocer a personas tan diversas me recordó que la educación trasciende fronteras y conecta a las personas en torno a objetivos comunes. ¡Totalmente recomendable!